Juan está por cruzar la calle en una esquina sin semáforo, por la senda peatonal, como a todo buen cristiano le enseñaron que se debe hacer, pero un auto raudamente lo sorprende en su buena fe y debe recular, retroceder ante un automotor que sobrepasa la intersección a no menos de 150 kms. por hora. Lamentablemente esta situación hipotética se repite a diario en nuestro querido país, pero es más, por desgracia la mayoría de los casos no tienen este final feliz de nuestro protagonista con posibilidad de contar lo sucedido.
Pero, ¿a que obedecen esta y un sinnúmero de situaciones ilícitas, que se dan en nuestro país?, ¿se debe a falta de educación?, ¿a total indiferencia ante la vida?,¿a la soberbia de muchos conductores?. Comencemos por el marco legal que regula nuestra vida jurídica en la República Argentina. Al decir nuestra vida jurídica, se señala la existencia humana en la mayoría de sus manifestaciones, es un abanico de posibilidades que se van ampliando con el propio hacer humano: trabajo, relaciones personales, propiedad, etc., haciendo la reserva del art. 19 de la C.N. "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe".
Ahora bien: el derecho, o la especificidad del ámbito jurídico, tiene como función primordial proteger bienes, según el C.C. argentino es todo objeto material o inmaterial susceptible de tener valor pecuniario o monetario. La "vida", o "la integridad física", son bienes meta jurídicos filosóficamente hablando, ya que no sólo no podremos cuantificar su valor materialmente, sino que tendrán preeminencia sobre cualquier otro con el que se encuentre en pugna. V.g.r. Entre la vida de un peatón y la integridad de un bien material como lo e sun automóvil, siempre se estará en pos de "reparar", el daño o pérdida del valor vida o integridad física, ello respaldado además por sendas Convenciones y Tratados internacionales v.g.r.: Pacto de San José de Costa Rica. De todos modos, la interrogante que se plantea es: ¿Cuál es el precio que tiene la vida humana?,
Sigamos con un análisis técnico. El automotor es una cosa riesgosa en sí misma, es un elemento que introduce un alea de riesgo en el medio social, el conductor tiene como deber principal estar atento en todo momento, disminuir la velocidad en las esquinas, y por supuesto antes de todo esto obtener administrativamente licencia de conducir, que técnicamente es un permiso de la administración pública, en base a exámenes que se le realizarán con el fin de comprobar si la persona es apta o no para conducir un vehículo, sea automotor o motocicleta. Surgen aún más preguntas.
Teniendo en cuenta que en Argentina los accidentes de tránsito son la tercera causa de muerte evitable, ¿se toman los recaudos necesarios para otorgar licencia a los mas aptos realmente? ¿son rigurosos los exámenes a los que se someten a los solicitantes?, Si tomamos las frías estadísticas en nuestras manos, surgirá una única respuesta : "NO". Una política de educación vial debe contar con una infraestructura de respeto por el prójimo como base fundamental o pilar insoslayable en cualquier comunidad, ¿se da esto en Argentina?, la respuesta sigue siendo "NO". Y entonces ¿Quién tiene la culpa? ¿Quién debe responder?. Por supuesto que responderán los que infringen la ley en cada caso, pero mas que nada, la sociedad en su conjunto debe replantearse se forma de vida, la comunidad debe refundarse como nunca antes en un estado de contención del prójimo, del vecino, del mas indefenso, que en este caso es el peatón, el derecho es una lucha del cual no debemos claudicar, teniendo como convicción de que la vida es el valor supremo en todos los casos.
La responsabilidad de un conductor en nuestro Código Civil, radica en el art. 1113 2º. Párrafo de dicho ordenamiento, que para explicar someramente de que se trata, es que el guardián de una cosa peligrosa es siempre responsable por los daños que causare la misma, sea por dolo es decir con intención de dañar o por culpa, o negligencia, solo pudiendo evadirse de responsabilidad en caso de culpa de la víctima, o por un tercero que no deba responder, Por ello en el caso de un choque múltiple, ello será una desgracia en la cual deberá investigarse cual conductor perdió primero el control del rodado, en la mayoría de los casos cuasi imposible de comprobar, ya que concurre la culpa de un tercero por el cual v.gr. el conductor que esperaba pacientemente antes de la senda peatonal en una esquina se vio impulsado hacia adelante por una fuerza extraña, no mediando responsabilidad del mismo en caso de daño. El supuesto de culpa de la víctima es bastante intrincado en nuestra jurisprudencia, están desde los jueces que piensan que el peatón debe mirar incluso a ambos lados de la calle antes de pisarla, a los que opinan que el conductor del rodado es en la mayoría de los casos una víctima de las azarosas conductas de los ciudadanos de a pie. Por desgracia este es el panorama mayoritario de nuestros jueces, para los cuales parece no regir el principio "En caso de duda se esté a favor del más débil". ¿Por qué el peatón es el más débil?, es de sentido común el interrogante, pero como observamos todavía no dilucidada por sendos miembros de la magistratura judicial nacional.
La comunidad en su totalidad debe tomar conciencia de los peligros que acarrean tomar un volante, también cruzar la calle por supuesto, pero nunca invertir la carga de la prueba, nunca soslayar que el peatón siempre tendrá la preeminencia en las encrucijadas, en donde la ley claramente exige que el conductor frene, ESTÉ O NO EL SEMAFORO EN ROJO, Y SE REPITE, ESTE O NO EL SEMAFORO EN ROJO. Como deducción de protección al más débil también está el caso en que en el interregno del paso por al senda peatonal el semáforo cambie de rojo a verde, y en tal supuesto también se deberá respetar al peatón que cruzó estando en rojo el mismo para el conductor, Todo esto en base al principio que volvemos a machacar por si alguien tiene dudas "EN CASO DE DUDA SE ESTA SIEMPRE A FAVOR DEL MAS DEBIL", DEL PEATON.
El desafío que nos toca transitar es inmenso, pero no imposible.
Dr. Alberto Gutiérrez
Abogado egresado de la U.N.T. (Univ. Nac. de Tucumán) - Poeta.